¿Cómo mantener una higiene diaria correcta en tus oídos?

Paciente en revision de oidos¿Cuántas veces ha decidido limpiar sus oídos o los de sus hijos con un bastoncillo? Normalmente se nos venden como bastoncillos higiénicos que sirven para el cuidado y limpieza de nuestros oídos, pero a veces es más grande el daño que pueden ocasionar que el beneficio por el cual los compramos. Tanto así, que se han visto casos en los cuales han causado acúfenos, enfermedad auditiva que se caracteriza por sentir zumbidos al interior del aparato auditivo, y que perjudica la calidad de vida de quien padece la enfermedad de manera considerable, tal como se indica en el sitio http://www.acufenostratamiento.net/

Normalmente para limpiar nuestros oídos utilizamos bastoncillos, sin embargo estos pueden introducir más la cera en nuestro oído, causar infecciones e incluso dañar partes como membranas, tímpano o la piel. Como alternativa les vamos a mostrar una manera correcta de limpiar sus oídos de cera diariamente:

• Para limpiar el exterior de tu oído únicamente necesitarás una toalla, paño o gasa y agua templada. Procedemos a la limpieza y para ello tomaremos una toalla, gasa o paño y la introduciremos en el agua. Con la toalla ya húmeda limpiamos suavemente todo el exterior de nuestro oído, es decir el pabellón auricular.

• Para limpiar el interior de nuestro oído la tarea es un poco más elaborada, pero nada difícil de llevar a cabo. Tomamos un cuentagotas o una jeringa (las que vienen en los botes de jarabe nos sirven perfectamente) para echar unas poquitas gotas de agua oxigenada en el interior de nuestro oído. Oirás como el agua oxigenada va haciendo burbujitas en tu oído, no pasa nada, eso es que se está disolviendo la cera de tu oído. Déjala actuar durante al menos 10 minutos.

• A continuación, debemos enjuagar el oído con agua templada. Para ello podemos utilizar la misma jeringa o cuentagotas que hemos usado en la etapa anterior. Enjuagamos varias veces nuestro oído con agua del grifo para así asegurarnos una buena limpieza del mismo.

• Por último secaremos nuestro oído con una toalla o paño limpio. Pasaremos la toalla por el oído suavemente ayudándonos de los dedos para secar mejor la parte interna.